El enfermero, preparado con un curso de enfermería cardiovascular, realiza un control muy estrecho al paciente con afecciones cardiacas.
Las afecciones cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad en España. Está suficientemente probada la relación con diversos factores de riesgo, la mayoría de ellos vinculados íntimamente con los hábitos de vida.
El profesional de Enfermería posee actualmente un rol esencial en el control del paciente con alto riesgo cardiovascular, tanto en el diagnóstico como en su control.
En el diagnóstico, el enfermero puede llevar a cabo una búsqueda de casos.
Luego de diagnosticado un paciente, según su riesgo cardiovascular y ya marcado su tratamiento, comienza el período de seguimiento, y es en la atención de Enfermería donde se realiza una cantidad mayor de visitas programadas, hasta lograr la meta planteada. Los programas de control de enfermedades crónicas que se realizan en los institutos sanitarios hacen que el enfermero sea el que hace un seguimiento más estrecho de pacientes, sobre todo hipertensos, obesos y diabéticos, todos ellos con un riesgo cardiovascular incrementado.